LAS HUEVAS DE MERLUZA

LAS HUEVAS DE MERLUZA

La merluza no solo nos ofrece su preciada carne. Sus huevas son también un producto muy utilizado en la gastronomía y que ofrece todo tipo de posibilidades en la cocina. 
La merluza europea es un pescado blanco y de agua salada, distribuida por las costas de casi toda Europa y el norte de África, a profundidades de hasta 200 metros y a temperaturas que no superen los 5ºC. Es esbelta, alcanza 1,2 metros de longitud, tiene el hocico largo y puntiagudo y su carne es exquisita.
Las huevas de merluza se usan comúnmente como condimento, guarnición o como otro ingrediente más del plato. Hay quien dice que el sabor de las huevas es un gusto adquirido, debido a su primer sabor fuerte, demasiado concentrado y marino.
El uso de las huevas, tanto de merluza como de atún y otros peces es común en toda España. Se sirven crudas, salteadas, asadas, marinadas, a la parrilla, fritas y aliñadas. En algunos lugares están asociadas con la comida étnica, por lo que se sirven con arroz o en preparaciones con otros productos marinos, animales o huevos. Las huevas de merluza no dejan de ser el huevo de un animal ovíparo, por lo que pueden compartir ciertas propiedades, como ser emulsionante, espesante… Al tener gran cantidad de grasas, puede absorber aromas con facilidad.
Valor nutritivo: Junto con el salmón y el lumpo, constituyen las mejores fuentes dietéticas de Omega 3. Un mínimo de consumo de las huevas de merluza cubre las necesidades de ácidos grasos esenciales omega 3 del organismo, por sus niveles de EPA (ácidos eicosapentanóicos) y DHA (docosahexaenoico). También tiene altas concentraciones de proteínas (entre 16% y 30%) y lípidos (entre 5% y 20%). Los principales componentes lipídicos de las huevas son los triglicéridos y los fosfolípidos. Tienen una alta cantidad de colesterol, son ricas en fósforo, vitamina B1,B2 y vitamina E.