La cocina de antaño

La cocina de antaño

Antaño, cuando la crisis era crisis de verdad, cuando se trabajaban jornadas de sol a sol a cambio de la comida del jornalero, algunas viandas para la familia y poco más. Cuando solo comían carne las familias adineradas y lo que acompañaba al pan era en muchas ocasiones, el salazón. Durante centurias, la melva, anchoa de sardina y estomago del atún eran medios de subsistencia y lo que deleitaba el paladar de la gente sin recursos. Solo unos pocos podían permitirse el lujo de probar los boquerones, la hueva, la mojama o incluso el bonito. Como nuestro bonito seco, porque llevarlo a la mesa con la Chanca no tiene ningún secreto. Un buen chorro de aceite de oliva y un buen tomate de acompañamiento nos harán disfrutar de los sabores del mar.