La anchoa

La anchoa

Las anchoas perteneciente a la familia Engraulidae, siendo la primera vez que se preparó este tipo de alimento de salación de pescados, se hizo en Fenicia, siendo luego legado para griegos que expandieron este alimento por toda Europa.

Son peces pequeños, generalmente en torno a los 15 centímetros de largo; su color varía desde el azul oscuro hasta el gris claro, pero presentan generalmente una banda plateada en el flanco. Tienen aspecto fusiforme, cubierto de escamas grandes cicloides que se desprenden con facilidad. La cabeza es grande, los ojos cubiertos por una fina película, el hocico puntiagudo y la boca muy amplia.

Forman densos cardúmenes que ascienden a la superficie durante la noche desde profundidades medias, para alimentarse de plancton; las especies más grandes suplementan su dieta con otros peces

La anchoa es un pescado azul que tiene un sabor fuerte y aromático, es muy rica en proteínas y grasas. Contiene un 12% de grasa con todos los beneficios de los pescados azules que nos aporta grasas ricas en ácidos grasos omega 3. Esta “mina de oro” nutritiva contiene proteínas de gran valor biológico y alimenticio que desde el punto de vista de la calidad juegan un papel muy importante, ya que tienen la particularidad de disminuir las grasas de la sangre, principalmente el colesterol, por lo que tienen un papel destacado en la prevención de enfermedades cardiovasculares. Se recomienda el consumo de pescado azul a la población general 2 veces a la semana, y a los enfermos cardiovasculares 3 o 4 veces.

Para el consumo de la anchoa tenemos la coincidencia de tres factores: una buena digestibilidad, gran calidad de los aminoácidos de las proteínas de alto valor biológico y el abundante contenido de vitaminas, destacando la presencia de algunas pertenecientes al grupo B, sobre todo la vitamina B12.

En la grasa de la anchoa se encuentran las vitaminas A y D. Las anchoas también nos aportan hierro de fácil asimilación, magnesio y yodo.

Cabe destacar que cuando la anchoa se consume entera, sobre todo en forma de anchoas en conserva, se aprovecha el calcio que contienen sus espinas, siendo aconsejable para la personas con osteoporosis.

Convirtiendo la anchoa en un alimento excepcional.