Cerco de jareta o traiña

Cerco de jareta o traiña

La Traiña es una de las modalidades de pesca más tradicionales de la costa gaditana. Son bonitos barcos dedicados a la pesca de boquerón y sardina, tanto en caladeros del Golfo de Cádiz como de la costa marroquí. Desgraciadamente la ruptura de los antiguos tratados pesqueros con Marruecos propicio el desguace de muchas de estas traiñas.

El método de pesca usado por las traiñas es el llamado cerco con jareta que consiste en una red provista de mallas de poca luz que propicia la captura de boquerones, sardinas, jurelitos, caballas…….. Para calar las redes , las traiñas parten de sus puertos base a la caida de la tarde, llevando a remolque un pequeño bote de remos y el llamado bote lucero. El patrón de pesca con ayuda de la sonda, va localizando posibles bancos de pesca que por el tamaño hagan factible el calado del arte.

Una vez localizado el banco de peces, se larga el bote lucero, que está provisto por potentes focos de luz accionados por grandes baterías. Su misión es atraer hacia la superficie a boquerones y sardinas, aprovechando su querencia a acercarse hacia la superficie atraídos por la luz. Una vez el bote lucero empieza a trabajar, se larga un segundo bote a remo, el bote cabecero, al que se le larga a babor de la traiña un extremo del arte que se mantendrá fijo en ese punto del mar, mientras que la traiña da avante largando por la borda el arte que irá describiendo paulatinamente, un gran circulo alrededor del bote lucero. Una vez completado el cerco se cobra el extremo del arte que tenía el bote cabecero completándose el circulo en torno al bote lucero y quedando los peces en su interior, en ese momento y con ayuda de maquinilla y halador, se va cobrando la jareta, que es una especie de soga o cable de acero situado en la parte baja del arte. La jareta se va deslizando a través de argollas y poco a poco va cerrando el fondo del arte, hasta que se forma una especie de cuenco hecho de red y que mantiene a los peces atrapados en su interior, posteriormente se inicia la maniobra de acercar el cerco a la amura de babor de la traiña e ir cobrando las redes. Los peces van subiendo hacia la superficie, mientras el bote lucero mantiene sus luces y el cabecero ayuda en la faena de cobro del arte.

Cuando ya empieza a vislumbrarse el contenido del arte, se van izando las capturas con ayuda de grandes salabres, llenándose las cajas de madera con los boquerones, sardinas y demás peces. Una vez terminada la maniobra, se cubren las cajas con hielo y se guardan en la nevera o bodega del barco, disponiéndose el arte para la siguiente maniobra de calado, que se irán produciendo hasta la llegada del alba, momento que a toda prisa las traiñas se dirigen a puerto intentando copar los primeros puestos en la subasta y conseguir los mejores precios.